RETIRO DE BIOPOLÍMEROS
Si te inyectaron biopolímeros, metacrilato, silicona líquida u otras sustancias no aprobadas, evaluamos tu caso en detalle y planificamos un retiro seguro, adaptado a tu anatomía y al estado real de tus tejidos.
Los biopolímeros son sustancias no absorbibles que, en muchos casos, fueron inyectadas sin control médico ni aprobación sanitaria para aumentar el volumen de glúteos, caderas, piernas, pecho o rostro. Entre las más frecuentes se encuentran el metacrilato (PMMA), la silicona líquida industrial y otros geles o aceites no destinados a uso médico.
A diferencia de los implantes certificados o los rellenos reabsorbibles aprobados para uso estético, los biopolímeros no cuentan con un marco de seguridad médica. Con el tiempo pueden migrar hacia otros tejidos, generar inflamación crónica, endurecimiento, infecciones o deformidades visibles.
Por eso, ante la sospecha o confirmación de tener biopolímeros, lo más importante es una evaluación médica especializada que determine la extensión del material y el abordaje más adecuado para tu caso.
Antes de planificar cualquier cirugía, dedicamos tiempo a comprender tu situación particular:
No es necesario tener complicaciones graves para consultar. Estas son algunas señales que indican que una evaluación no debería esperar:
- Dolor persistente o intermitente en la zona inyectada
- Bultos, induración o zonas duras al tacto
- Cambios de color o temperatura de la piel
- Migración del material hacia otras áreas del cuerpo
- Deformidad progresiva o asimetría creciente
- Infecciones o inflamación recurrente
- Secreción, fístulas o heridas que no cicatrizan
Si no tenés síntomas pero sabés o sospechás que te inyectaron biopolímeros, también es recomendable una evaluación preventiva.
El retiro de biopolímeros es un procedimiento quirúrgico que se planifica según la ubicación, la profundidad y la extensión del material, identificados previamente mediante estudios por imágenes.
Durante la cirugía se trabaja por planos para retirar la mayor cantidad de material posible, priorizando el cuidado de los tejidos sanos y de las estructuras vasculares y nerviosas cercanas.
Es importante que sepas que, en muchos casos, no es posible retirar el 100% del material debido a su infiltración y migración en los tejidos. El objetivo realista es reducir significativamente la cantidad presente, aliviar los síntomas y disminuir el riesgo de complicaciones futuras. Según la extensión del compromiso, puede ser necesario planificar más de una cirugía.
En algunas pacientes, luego del retiro, puede evaluarse una reconstrucción del contorno con técnicas como la lipotransferencia, siempre en un tiempo quirúrgico posterior y de acuerdo con la evolución de los tejidos.
Importante: los biopolímeros no son lo mismo que el ácido hialurónico ni los implantes mamarios o de glúteos aprobados, que sí cuentan con estudios de seguridad y trazabilidad médica.
La tecnología es una herramienta para mejorar la planificación y la seguridad de tu cirugía, no un elemento decorativo. En cada caso trabajamos con:
- ✓ Estudios de imagen previos a la cirugía
- ✓ Evaluación clínica detallada
- ✓ Planificación quirúrgica individualizada
- ✓ Protocolos quirúrgicos establecidos
- ✓ Seguimiento postoperatorio programado
Evaluación preoperatoria
Historia clínica, estudios por imágenes y evaluación anestésica antes de la cirugía.
Equipo especializado
Cirujana plástica certificada, anestesiólogo y equipo quirúrgico entrenado.
Clínica habilitada
Procedimientos realizados en establecimientos adecuados y habilitados.
Protocolos
Protocolos quirúrgicos y postoperatorios establecidos para el manejo de tejidos comprometidos.
Seguimiento
Controles programados para evaluar la evolución y detectar signos de alerta.
Información transparente
Te explicamos beneficios, limitaciones y riesgos reales antes de decidir la cirugía.
El objetivo del retiro de biopolímeros no es únicamente estético: buscamos reducir el material presente, aliviar el dolor y la inflamación, y disminuir el riesgo de complicaciones futuras. La mejora del contorno corporal depende de la extensión del compromiso y, en algunos casos, puede requerir un tiempo quirúrgico posterior de reconstrucción.
Son sustancias no absorbibles, muchas veces sin aprobación médica, que se inyectaron para aumentar volumen en distintas zonas del cuerpo. No cuentan con el respaldo de seguridad de los materiales médicos certificados.
En muchos casos las pacientes conocen el procedimiento por el que fueron inyectadas; en otros, la sospecha surge por síntomas como dolor, bultos o cambios en la piel. Una evaluación clínica y estudios por imágenes permiten confirmarlo.
No siempre es obligatorio, pero sí se recomienda una evaluación médica para conocer el estado del material y decidir junto con tu cirujana el momento y la necesidad de un retiro.
En muchos casos no es posible retirar el 100% del material debido a su migración e infiltración en los tejidos. El objetivo es reducir significativamente la cantidad presente y disminuir el riesgo de complicaciones.
Depende de la extensión del compromiso. Algunas pacientes requieren más de una intervención para completar el retiro de forma segura.
Habitualmente se solicita una ecografía y, según el caso, una resonancia magnética para mapear la ubicación y la profundidad del material.
Como toda cirugía, implica una recuperación con molestias que se manejan con indicaciones médicas y control del dolor. La intensidad varía según la extensión del procedimiento.
El tiempo varía según la cantidad de material retirado y la zona tratada. Tu cirujana te indicará un plan de recuperación personalizado.
Depende de la extensión de la cirugía y de tu evolución. En general se indica un período de reposo relativo antes de retomar actividades habituales.
En algunos casos, y siempre en tiempos quirúrgicos separados, puede evaluarse una reconstrucción del contorno una vez que los tejidos se recuperaron del retiro.
Puede haber cambios en la piel o en la forma de la zona tratada, relacionados con el daño previo causado por el material y con la cirugía misma. Esto se evalúa y se conversa en la consulta.
Pueden generar inflamación crónica, infecciones recurrentes, migración del material y deformidades progresivas. Por eso es importante una evaluación médica oportuna.
Los implantes certificados y los rellenos reabsorbibles aprobados cuentan con estudios de seguridad y trazabilidad médica. Los biopolímeros no tienen ese respaldo y su comportamiento en el cuerpo es impredecible.
Es una decisión que se toma junto con tu médica. Es importante conocer los riesgos de mantener el material en el cuerpo para poder decidir con información completa.
Tu salud no debería depender de un material sin control médico
Cada caso de biopolímeros es distinto. Una evaluación especializada es el primer paso para conocer tu situación real y las opciones seguras de tratamiento.
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